Preguntas frecuentes

Dudas habituales antes de empezar.

Si tu pregunta no está aquí, puedes escribirme directamente y te respondo sin compromiso.

El valor de cada sesión no contempla únicamente el tiempo que compartimos en consulta, sino también todo el trabajo que sostiene y acompaña tu proceso terapéutico.

Esto incluye:

  • Un espacio de terapia pensado para ti y para las necesidades de tu proceso.
  • Tiempo de preparación y reflexión clínica antes y después de cada encuentro.
  • El diseño y la revisión continua del plan de trabajo terapéutico.
  • Propuestas, recursos o ejercicios personalizados cuando considero que pueden ayudarte entre sesiones.
  • Contacto puntual por WhatsApp o correo electrónico para cuestiones relacionadas con el proceso.
  • Supervisión clínica regular, que me permite seguir creciendo como profesional y ofrecer una atención de mayor calidad. Este espacio se realiza siempre de forma anónima y respetando estrictamente la confidencialidad.
  • Formación continua y actualización profesional en trauma, apego, regulación emocional, disociación y EMDR.
  • Coordinación con otros profesionales involucrados en tu atención cuando resulta beneficioso para el proceso.

No hace falta estar mal para empezar. A veces es suficiente con sentir que algo no termina de encajar, que se repite o que cuesta sostener.

También puede ser un momento de cambio o la necesidad de entenderte mejor.

Las sesiones tienen una duración de 50 minutos y son un espacio de trabajo donde poder explorar lo que te está pasando.

A partir de lo que traigas, iremos abordando aquello que te preocupa, tratando de comprenderlo y de ir dando forma a lo que te ocurre.

Mi papel es acompañarte en este recorrido, ayudando a ordenar, pensar y dar sentido a lo que aparece.

Sí. La terapia online permite trabajar con la misma profundidad que la presencial.

Lo importante no es el formato, sino el espacio que se construye y el vínculo terapéutico.

La duración de un proceso terapéutico depende de cada persona, de sus objetivos y del momento vital que esté atravesando.

Algunas dificultades pueden abordarse en un período más breve, mientras que otras requieren un trabajo más profundo y sostenido en el tiempo.

Por eso, no es posible determinar de antemano cuánto durará una terapia. Cada proceso es único y avanza a su propio ritmo.

Lo que sí puedo decirte es que iremos evaluando juntos cómo te sentís, los cambios que vayas logrando y las necesidades que vayan surgiendo a lo largo del camino.

Lo recomendable es comenzar con una sesión semanal. Este ritmo suele facilitar la creación de un espacio de trabajo estable y favorecer los avances terapéuticos.

Sin embargo, cada proceso es único, por lo que la frecuencia puede ajustarse en función de las necesidades de cada persona y modificarse a lo largo del tiempo.

Para que la terapia sea efectiva, es importante asumir un compromiso con el proceso y reservar un espacio regular para uno mismo y para el trabajo terapéutico.

El vínculo es una parte fundamental del trabajo terapéutico. Si en algún momento sientes que no estás a gusto o que no es el espacio que necesitas, podemos hablarlo con tranquilidad.

Si lo consideramos adecuado, también puedo orientarte para que encuentres otro profesional.

Acompaño especialmente dificultades relacionadas con la ansiedad, las relaciones, la autoestima, los procesos migratorios y los momentos de cambio vital.

También trabajo experiencias que han dejado huella y que siguen influyendo en cómo te sientes o te relacionas en el presente.

Podemos abordar aquello que te genera malestar, aunque no sepas exactamente cómo nombrarlo.

Puedes escribirme a través del formulario de contacto o por WhatsApp, y te responderé lo antes posible para coordinar una primera sesión.

El pago se realiza por sesión. También ofrezco packs en modalidad online para quienes deseen dar continuidad al trabajo en el tiempo.

Puedes consultarme las condiciones si te interesa esta opción.

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Te respondo personalmente en menos de 48h.

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